Entrevista a Eliseo Fernández Vidal

Eliseo Fernández Vidal non necesita presentación para quen se interesa polas bolboretas galegas. É unha das referencias importantes a nivel nacional e internacional con máis de tres décadas adicadas ao estudo dos lepidópteros que voan en territorio galego. Vicepresidente da Asociación de Investigadores Ramón de la Sagra, colaborador de SHILAP e da Sociedade Entomológica Aragonesa, autor do libro: Guía de las mariposas diurnas de Galicia. 219 pp. Exma. Diputación Provincial de A Coruña. A Coruña. (1991). Imprenta provincial, e con publicacións en diversos medios. Sen lugar a dúbidas un grande da lepidopteroloxía galega.

¿Podías facer una pequeña reseña biográfica?

Soy el mayor de ocho hermanos de una familia de clase media, nacido en Ferrol unos días después del desembarco de Normandía. Mi afición por la Naturaleza proviene de haber vivido gran parte de mi niñez y adolescencia en un área por entonces rural (San Xoan de Filgueira, a 2 km de Ferrol) en una casona con patio, jardín, huerta y muchos frutales, con los campos y bosques a un tiro de piedra. Al acabar el bachiller superior cursé estudios de Naútica en A Coruña: agregado en 1964, piloto en 1967, capitán en 1973. Once años de Marina Mercante me dieron la oportunidad de conocer un pedazo de mundo. Viví in situ “la guerra de los siete días” (en Latakía, Beirut, y Alejandría), “el golpe de estado de Macias” (en Santa Isabel y Bata) y “el golpe de estado de Lanusse” (en Santa Fe y Buenos Aires), entre otros acaecimientos menores. Me libré bien de la mar, aunque viví lo que es capear dos ciclones tropicales en todo su esplendor, algo que marca. A finales de 1974 ingresé en la Armada Española, navegué en varios barcos de guerra, mandé un patrullero y tuve dos destinos de tierra, en 2004 pasé a la reserva y en 2010 pasé a retiro. De mi etapa “guerrera” me marcó la evacuación del Sahara Español, que viví al completo a bordo del destructor “Oquendo”; el día en que los marroquíes
entraron en El Aiún yo estaba allí comisionado de observador militar, algo muy deprimente.

1. En mi camarote a bordo del “Ribera” de la Valenciana de Navegación, el maderero español más moderno por entonces. Fondeados en la desembocadura de Río Utonde (Bata, Guinea Ecuatorial), 1969. Lo que se ve en el panel es la colecta de una sola noche, es curioso que allí, pegados a la selva, acudían a las luces tanto heteróceros como ropalóceros y también Anopheles… La colecta era selectiva (en aquel tiempo sólo las grandes y vistosas…). Podían recogerse a millares en una sola noche favorable.

¿Poderías contarme de forma somera a túa traxectoria na Lepidopterología?

Las mariposas me llamaron la atención desde niño, me fascinaban, las observaba y las perseguía en mi huerta. Hice ya a los 9 años una destartalada colección, no tenía libros, les inventaba los nombres. Mi primer libro entomológico (dos tomitos con unas deliciosas láminas) fue el que Ignasi de Sagarra adaptó y tradujo del alemán sobre mariposas europeas, con esto estaba casi como en un principio. Mis primeros libros “verdaderos” sobre mariposas los adquirí en Inglaterra en 1965, luego fui aumentando mi biblioteca pero no tenía ni idea de métodos y procedimientos así que durante mis primeros años fui por libre. En 1969, navegando a por madera a Guinea Ecuatorial, Costa de Marfil y Gabón, ocupó la plaza de Primer Oficial en mi barco un hermano de Gonzalo Pardo de Santayana y me dio a conocer por encima los rudimentos de cómo preparar y conservar los ejemplares y me habló de Graellsia, a la que me subscribí. Algunas de mis mariposas guineanas le llegaron a Pardo de Santayana, entre ellas varios ejemplares del esfíngido Daphnis nerii que después él repartió entre varios colegas, uno de los cuales (muy conocido) las hizo pasar por españolas (pero esto es otra historia). En 1970 estaba en Londres cuando Higgins & Riley publicaron su famosa guía, que compré y empecé a interesarme por la fauna europea de ropalóceros pues por entonces sólo tenía ojos para la tropical.
Mis navegaciones me dieron la oportunidad de colectar en unos cuantos hábitats extraordinarios y países, que van desde los áridos de los del Golfo Pérsico a la helada y llena de mosquitos tundra de Murmansk, en la antigua URSS, dentro del Círculo Polar Ártico; desde el grandioso Val d´Aosta (vía Génova) en los Alpes, a las selvas lluviosas del África Occidental y Sudamericanas. Con especial “saudade” recuerdo mis colectas nocturnas a las luces de mi propio barco en Guinea Ecuatorial, mis excursiones por Monte Bata y el día que capturé un macho de Papilio antimachus, mis correrías por las selvas litorales de Brasil (la “mata atlántica” de Río, Santos, Paranaguá, Bahía), las primeras Morpho que colecté, etc. Sería largo de contar, quizás aburriría. Cuando en 1974 ingresé en la Armada comencé a centrarme en la fauna gallega, pero por entonces mis destinos en barco y mis navegaciones restringían enormemente las salidas de campo. Mis lugares asequibles y preferidos eran los alrededores de las playas de Ferrolterra, el llamado por entonces Coto del Eume (incluyendo la fraga de Caaveiro), que pateé mucho y me enseñó que no hay mariposas raras sino localizadas en el tiempo y en el espacio (allí encontré, gracias a información ajena, una colonia del ninfálido Pandoriana pandora después de más de dos décadas de colectas y creerme que ya conocía todo lo que por allí volaba…), la Serra do Xistral, etc.
Me carteaba por entonces con gente muy disimilar a la de ahora, de una clase que raramente se encuentra ya, aparte de educada y culta, muy competente: Agenjo, Pardo de Santayana, Romei, Beer, Catarossi, etc., otras humildes y obsequiosas, magníficos coleccionistas y colectores que sabían más de la ecología de las mariposas que los propios ecólogos de carrera: Enric Macias (con quien mantuve una entrañable amistad de más de tres décadas, hasta su fallecimiento), Murciego (idem; quien se apareció en mi casa un día y como tarjeta de visita me trajo de regalo una maleta de mediano tamaño _literalmente una maleta_ llena de ejemplares, entre otros más de un centenar de Parnassius apollo de todas sus razas ibéricas,¡tranquis! no estaba aún protegida). No sigo. Debuté en SHILAP (qué acierto de sociedad y revista, está pendiente un homenaje a sus fundadores, que se lo merecen) en 1977: un sencillo catálogo de las diurnas del Coto del Eume. Después ya no pude parar. Tuve muchos corresponsales españoles y extranjeros, hice una considerable colección (que perdí en gran parte hace años por motivos que no quiero recordar) y en esto sigo con la misma ilusión y fascinación de cuando era niño.
Siempre fui autodidacta aunque tuve buenos consejeros y corresponsales. Medios los justos aunque bibliografía casi exhaustiva. Motivaciones: el placer personal de hacer lo que te gusta, nada de ansias de figurar ni de relevancia, no me gusta pasar por lo que no soy.
¿Competencia con otra gente? Ninguna, quienes piensen lo contrario se equivocan de plano. Sé perfectamente cuáles son mis limitaciones, no puedo pasar de estudios faunísticos, a veces taxonómicos, tocar aspectos históricos y poco más, pero con esto soy feliz. Relaciones con otros “mariposeros”: según con quien, con el resto las justas y necesarias. Me han defraudado, engañado y tomado “por el pito del sereno” varias veces, la última recientemente, aunque a estas alturas comprenderás que “me la trae al pairo”.
Y una reflexión. Si en la época de mis principios hubiera PC’s, Internet, cámaras digitales, etc.,cuánto menos laborioso y qué cómodo y sencillo hubiera sido todo para mí. Me satisface haber llegado a conocer y utilizar esta bendita revolución tecnológica.

¿Podías facer una breve historia de lepidopteroloxía en Galicia?

Como poder podría pero excedería los límites de una entrevista: Mathew, López Seoane, Macho Velado, Walker, Mendes, Chapman, Urquijo Landaluze, Agenjo, Calle, etc. Difícil de plasmar en unas líneas. Además yo tiendo a extenderme y a resaltar los detalles… Remito a mis artículos en Ingenium sobre López Seoane y Macho Velado para una muestra. También a un “Catálogo comentado de los noctuidos de Galicia”, apartado “Antecedentes”, de mi autoría y de próxima aparición.

¿Qué equipo levas nunha saída?

Siempre fui minimalista. El justo y necesario. Me tengo encontrado con colegas que daban risa con todo el “aparataje” que llevaban y disfrazados de no sé qué. No, en serio, muy poca cosa: ropa y calzado nada especiales, cazamariposas, cámara fotográfica (aunque no sé para qué pues con el macro soy un inepto, cuestión de astigmatismo asimétrico profundo quizás) y una bolsa con algo de comer, beber y poco más; de noche las trampas dan más lata… Cajitas y frascos por si encuentro orugas, crisálidas, otras muestras, pero todo muy pequeño y estibable, y también una riñonera mágica donde hay de todo pero en su justa medida. A veces he pagado mi minimalismo en ropaje: un día de agosto en el Xistral que se metió la niebla, me perdí, no llevaba ni jersey y tiritando no sé cómo llegué a la granja “Los Pazos del Viveiró” a eso de las once de la noche; otra ocasión en igual lugar que cayó la tormenta del siglo y yo de manga corta; otra parecida bajando de Casa Mieres a San Emiliano en el macizo de Peña Ubiña en León, los granizos eran del tamaño de cerezas (¡lo juro!) y mi mujer y yo casi de playa… Notas en el campo tomo pocas, el cuaderno lo escribo después de las salidas, tengo muy buena memoria. Ahora estoy pensando en hacerme con un GPS de esos que te dan la UTM,
por lo demás como siempre.

2. Después de coronar a patitas un 2000 en la Cordillera Cantábrica. Junio 2011. Véase a mi izquierda todo mi “aparataje”.

¿Qué porcentaxe de “campo” e canto de “laboratorio”?

Mucho más de laboratorio que de campo por supuesto. Mi estudio de la fraga de Cecebre, por ejemplo, lo llevé a cabo durante 245 noches (1.006 horas de presencia más 734 de trampeo), determinar el material me llevó sabe Dios cuántas horas a lo largo de seis años, por lo menos el cuádruple. A veces determinar un ejemplar te lleva horas, cazarlo un segundo. Añadiría que el trabajo de campo es lo mejor, lo que más me reconforta y complace de esta afición, lo otro es a veces arduo, lento y complicado pero también tiene sus satisfacciones. Poner los resultados en letra impresa también es a veces un suplicio, yo tengo la mayoría de mis colectas y observaciones sin plasmar por la vagancia que me da ponerme a ello. Preparar los ejemplares sin embargo es algo para mí relajante.

¿Cantas especies diurnas voan polo territorio galego?

Así de memoria no recuerdo. Tendría que cotejar mis fichas, que es posible que no las tenga al día de todo. De ropalóceros contabilicé 155 especies en mi guía del año 1991. Desde entonces creo se han citado 4 ó 5 más. Yo mismo tengo otras dos aún sin dar a conocer, tenía una más pero me la han pisado. Para estas cosas a veces no me doy prisa alguna, odió los plazos de tiempo y las prisas. Si te refieres también a heteróceros de vuelo diurno pues nos podemos ir a unas 400 o más especies.

¿Qué guía de bolboretas, das publicadas en España, che parece a máis recomendable?

No sabría decirte. Hoy en día las hay excelentes a nivel regional y provincial, casi todas ellas muy válidas. Casi todas las de ropalóceros sirven perfectamente para identificar las especies y para iniciarse con fundamento, pero a mí me gustan más de otra clase, más trabajadas aunque tengan menos “santos”, una como la de Manley & Allcard de 1970, corregida, ampliada y puesta al día por ejemplo; la de Ylla, Maciá & Gastón de 2010 sobre Arctiidae, magnífica. Toda aquella que se base tan solo en el trabajo de un año o dos y evite la subespecie ya sé de antemano de qué se trata, son buenas pero no me van, prefiero otra clase de monografías. Quizás es que ya no voy con los tiempos.

Rafael Loureiro recolle nunha excelente entrada unha morea de nomes galegos para as bolboretas ¿Que opinas da “creación” de nomes vernáculos para as bolboretas á maneira de D. Ramón Agenjo?

La mayoría de los nombres vernáculos de Agenjo no los creo él, los recogió y se basó en precedentes fuentes, algunos de los que inventó son patéticos (pienso en Sofía por ejemplo), otros son adaptaciones de los nombres vernáculos extranjeros, etc. En Galicia, y en esto investigué bastante bibliografía ajena a lo entomológico y por todo el territorio charlando con el paisanaje, apenas encontré nombre vernáculo genérico para una docena de grupos de especies y sólo cuatro o cinco locales para algunas determinadas. La “creación” de uno nuevo para cada especie no lo veo nada científico lo que no quiere decir que esté en contra, aunque me parezca quizás innecesario. Cada cual es libre de acuñar los que quiera y si se popularizan pues muy bien, yo no los utilizaré. Sin embargo, lo de Rafael Loureiro, que desconocía, me ha gustado mucho y le envío desde aquí “o meu sincero parabén”.

¿Crees posible un programa como o Pla de Seguiment de Ropalòcers de Catalunya aquí en Galicia?

Sí, por qué no. Aunque me parezca un poco prematuro por falta de colaboradores y concienciación. Haría falta quizás un núcleo más unido de “mariposeros” y un director de contrastado prestigio y de consenso para ello.

¿Considerarías a posibilidade de dirixir un equipo dese estilo para traballar en rede?

Absolutamente no. Soy demasiado individualista, amén de perezoso y exigente con los demás. Fracasaría en poco tiempo. No soy la persona idónea.

¿Sigue en pé a “Operación Monarca” ¿Cando foi o último avistamento/captura?

No que yo sepa. A pesar de ser su alma mater pues la ideé, la puse en marcha, escribí todos los textos y preparé la exposición con la que se presentó (todo el material era mío sin excepción) me robaron el copyright, por así decirlo, con todo descaro. En una palabra: perdí tiempo y dinero, máxime cuando la participación fue escasísima, derivado quizás de que no había subvención. También influyeron los escasos resultados, sólo un avistamiento ajeno que considero fidedigno.
Del último avistamiento he dado cuenta en el Boletín de la S. E. A., 49 muy recientemente. Significó también la primera fotografía de un ejemplar en Galicia (que te envío con el permiso de ilustrarla si lo deseas aunque es perruna, así como el texto en pdf para detalles).


Fai uns días lanzaba a proposta para crear un portal gallego da biodiversidade, onde se recolleran as noticias, se publicasen artigos, se creasen fichas de identificación de especies, etc. ¿Que opinión che merece a proposta?

La propuesta me parece magnífica. Todo lo que sea dar a conocer nuestra biodiversidad lo veo muy loable. La difusión de datos para consulta libre por parte de todo el mundo también me parece algo muy interesante.

No número 14 do Boletín da S.E.A. publicabas el artículo Dos nuevas Euchloe Hübner, 1819 para la fauna gallega, na que relatas a presencia de Euchloe Ausonia en O Courel y Euchloe tagis en Serra da Lastra. Outros autores pensan que se corresponderían con Euchloe crameri. ¿Volviche a observar esas bolboretas en territorio galego?

Es un hecho que en O Caurel están presentes tanto Euchloe crameri, que es bivoltina, como Euchloe ausonia, que es univoltina, ambas son totalmente distinguibles una de otra y bastante comunes, crameri en bajura y ausonia en altura aunque pueden volar juntas. Tengo una larga serie de ejemplares de O Caurel de ambas especies y quizás ya sea hora que me ponga a escribir sobre ello. En O Caurel veo todos los años ambas especies.
Sobre Euchloe tagis no puedo decir lo mismo, sólo colecté escasos ejemplares en dos ocasiones en el mismo lugar de la Serra da Lastra y en las mismas fechas. Hace años que no voy por allí en las fechas idóneas, pero sí bastante cerca, ya en León, donde también la encontré, algo más frecuente y diseminada por cierto.
Desconozco qué autores lo ponen en duda y los trabajos en dónde lo han reseñado. Me gustaría saberlo para rebatírselo convenientemente. Me extraña porque no suele escapárseme la bibliografía nueva sobre mariposas gallegas. De todos modos pueden pensar lo que quieran.

¿Continúas colaborando coa S.E.A.?

Sí, claro. En el último número del Boletín hay tres trabajos míos.

Neste blog utilicei con frecuencia como consulta tanto Las Lenguas clásicas en los ropalóceros (Lepidoptera) del Paleártico occidental. de F. Fernández-Rubio, A. Iñigo Torre & A. J. Fernández y Fernández- Arroyo como tu réplica Sobre la verdadera derivación de algunos nombres científicos de ropalóceros (Lepidoptera) europeos. ¿Houbo contrarréplica por parte de Fidel Fernández-Rubio porque non vin ninguna no boletín da S.E.A.?

No hubo contrarréplica. Sinceramente creo que los dejé en completa evidencia…, qué podrían añadir…

Os teus últimos traballos están máis enfocados cara os Heteróceros, ¿significa isto unha perda de interese nos Rhopaloceros?

No, en absoluto. Además ya me había dedicado a noctuidos, notodóntidos, árctidos, etc. El caso es que cuando estuve ocupado en el catálogo de la Torre de Hércules y en el de la fraga de Cecebre (que me llevaron unos cuantos años) me dejé atrapar por los heteróceros y todavía estoy bajo su influjo. Me suponen nuevos retos y mayores satisfacciones, pero volveré con los ropalóceros pues tengo algunas cosas en el tintero.

Despois das túas manifestación sobre como afectan os muiños eólicos na población de Erebia epiphron xistralensis y Erebia triaria pargapondalense no Xistral.

A pesar de que los generadores eólicos están destrozando el paisaje y, lo que es más importante, los hábitats, en el caso del Xistral las turberas de cobertor y toda su biocenosis, creo que representan una alternativa a lo “otro” muy viable y acertada (aunque de momento cara). En el Xistral se hubiera aprovechado la fuerza del viento exactamente igual si hubieran colocado esos trastos más inteligentemente, respetando las turberas, 200 m por debajo de las cumbres se hubiera evitado la “desfeita” en muchas cotas… Yo descubrí el Xistral en 1977 y aquello era otro mundo, virgen y cautivador (tengo fotos), ahora me dan ganas de llorar cuando veo como está: se han necesitado miles de años para que se formase una turbera que la destrozan las máquinas en unos días… Pero cuando uno vio ya tanto estropicio de hábitats y biotopos en el transcurso de medio siglo, que es lo que llevo yo pateando Galicia, no me extraña y he dejado de creer en planes de conservación tanto de las administraciones como de los grupos conservacionistas. Todo sigue igual o a peor. Me reafirmo en aquellas dos leyes que establecí en un Archigüevis para la S.E.A.: la del ecololisto y la del ecolofistro (por entonces estaba Chiquito de moda…).

¿Qué especies crees que poden aparecer/desaparecer do territorio galego nos próximos anos?

Aparecer: pues especies importadas como el caso de la Cacyreus marshalli por ejemplo; alguna de esas otras que se ha puesto de moda soltar en celebraciones de bodas y que bien pudieran poblar estas latitudes, pienso en la Papilio demoleus y en la Papilio xuthus, por ejemplo.
Desaparecer: lo ignoro aunque tengo candidatas pero sería demasiado hipotético… En general todas aquellas de escasa valencia ecológica a las que se les cambie o arrase su hábitat, hay unas cuantas.

¿Demasiadas agresión medioambientais e poucas medidas correctoras ou de protección? ¿Cales serían as túas propostas para paliar as agresións ao medio ambiente?

Estoy convencido de que se trata de un ejercicio tan poco práctico e inútil que eludo molestarme. Aunque no me resisto a proponer que se creen verdaderas reservas que merezcan la pena. La Red Natura contiene un piélago de absurdas áreas a conservar que no lo merecen, resultado de politiqueos localistas sin sentido. O Caurel, hombre claro que sí, Trevinca también, etc., pero otras “importantísimas” localizaciones para mayor gloria de vulgares especies y corporaciones locales…, “es que si no tenemos nada en la Red Natura no somos nadie”, esto se lo oí decir a un alcalde que gobierna un territorio que es prácticamente en su totalidad un polígono industrial sin valor medioambiental ni faunístico ni florístico alguno. Pero lo logró.

Unha parte dos vecinos de Ancares opoñeríanse a que se constituíse Parque Natural ¿Cal é a túa opinión? ¿Pensas que sería sostible con unha economía baseada no “turismo ecológico”?

Estoy con esa parte de los vecinos. Con algunos, que aprecio mucho por su sentido común en especial, he charlado largo y tendido sobre este asunto. Podría extenderme pero amo los Ancares y digo lo de aquel chiste: “Virgencita, virgencita, que me quede como estoy…”.

¿En qué te ocupas nestos momentos respecto ás bolboretas?

Estoy dándole los últimos toques a un “Catálogo comentado de los noctuidos de Galicia” y luego voy a poner en letra impresa la colección de Víctor López Seoane, la única decimonónica y más antigua que se conserva en Galicia, que catalogué durante 2010 y 2011. Esto último me llevará tiempo y no desestimo en relajarme ocupándome en pequeñas notas con alguna novedad. Tengo también otra colección, muy interesante, por catalogar, pero no creo que lo logre hasta el próximo año por lo menos.

Teño entendido que durante a recolla de noctuidos estiveche a punto de ser atracado, que en outra ocasión fuche perseguido pola policía nun coche camuflado, ¿é tan perigosa a actividade como entomólogo?

La actividad como “mariposero” no es nada peligrosa, por supuesto, pero a veces ocurren cosas. Sí, en la Torre de Hércules, a altas horas de la madrugada estuvimos a punto de ser atracados, nos salvó el teléfono móvil, y en al menos otras dos ocasiones nos molestaron cosa fina una pandilla de drogatas. En Cecebre, estábamos colectando a las luces de la Estación de Servicio (hacía años que lo hacíamos con el permiso de sus dueños) a eso de las dos de la noche, regresábamos hacía A Coruña y un coche se nos puso a nuestra altura haciendo señas de que aparcáramos; como eran aparentemente civiles yo creí que se trataba de un atraco y le dije a mi mujer que siguiera (yo, como buen marino, no sé conducir), hasta que ese coche nos adelantó y se nos atravesó en la carretera (no hubo un accidente de milagro), salieron dos individuos con armas a sobaquera: ¿Qué coño hacían ustedes en la Estación de Servicio de Cecebre a estas horas? Enseguida me di cuenta que se trataba de un coche camuflado de la Policía Nacional, no se me ocurrió en principio otra cosa que decirles: “Pues cazando mariposas…”. Al rato todo se aclaró, uno que pasaba por allí les había llamado diciendo que estábamos robando, no debía ser de Cecebre pues allí creo que todos conocían nuestra actividad nocturna; y esto fue todo pero el susto no nos lo quitó nadie.

¿Podías contarnos algunha outra anécdota simpática que che acontecera como lepidopterólogo?

La verdad es que sí pero como no es mi intención aburrir a nadie permíteme que sólo te cuente otra más. En Moreda, en O Caurel, estaba una tarde con mi mujer y un amigo colectando, recuerdo que Apatura ilia, Polygonia c-album y Quercusia quercus, cuando pasó de retirada un velliño tirando de dos vacas; se nos quedó mirando y nos interpeló: Qué é o qué fan? Le respondí: Pois collendo bolboretas. Me preguntó: E eso qué é? Saqué de un triángulo un ejemplar y se lo enseñé. Y sentenció: Ah, ah, por eiquí chamámoslles mariposas!

Moitísimas gracias, Eliseo.

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2 respostas a Entrevista a Eliseo Fernández Vidal

  1. Rafael di:

    Os meus parabéns pola entrevista. Paréceme unha liña moi interesante a de ofrecer conversas, máis que sexa dixitais, cos naturalistas e científicos galegos. Non teño nada en contra de coñecer a estudiosos, dígamos que de Groenlandia, pro atopo moi conveniente que se dea a coñecer á xente galega que tanto fai por que os da clase de tropa elevemos o noso coñecemento da realidade natural do pais. Obrigado a ambos, pois, e se me permites comunicar o meu agradecemento, co seu aquel de sorpresa, a D. Eliseo por as xenerosas palabras que lle adica o meu pequeno artigo, quédese acó expresado.
    Por outra banda temo ser unha das persoas do grupo que tenta atopar un nome común galego adecuado pra cada especie de bolboreta diurna. E ao mellor este blogue non será mal lugar pra lembrar que non existe nengunha lingua moderna ou antiga que poda ter un nome de seu pra cada unha das especies existentes: ben se comprende. Pro que esa eiva inevitable non condiciona a aspiración, ben humana, a nomear o coñecido. En todas as linguas o proceso foi máis ou menos semellante: nun intre determinado algúns menbros da comunidade lingüística sentiron a necesidade de cristianar con nomes comúns as especies que coñecían. Fíxose no inglés, no alemán ,no francés, no castelán e en toda lingua normalizada, sen que dende logo existise previamente en nengunha delas un corpus terminolóxico completo. E máis cada persoa utiliza nomes particulares pra nomear o coñecido, cando descoñece, de existir, o nome en común.
    Dende logo o noso intento será calquera cousa menos caprichoso. Consistirá en recoller todas cantas citas anteriores poidamos coñecer, particularizar en determinados xéneros ou especies os termos xeneralistas que existan e alá onde as citas ou o noso coñecemento non chegue, propoñer determiñados termos explicando pra cada un deles as razós (históricas, siñificantes, formais…) que na nosa opinión as sustentan e aproveitar toda información que previamente se recollera. Neste senso as recollas que D.Eliseo confirma ter documentado serán sen dúbida valiosísimas en persoa que tanta patria ten zapateado, sempre coas bolboretas por diante. ¿ Onde podería eu achegarme a eses nomes?
    Este ou parecido camiño foi o que seguiron todas as linguas modernas e normalizadas pra recompoñer o abano das súas terminoloxías. O galego nalgúns eidos naturalistas (ornitoloxía por exemplo) xa andou ese camiño.

    Andalo no mundo dos artrópodos, ben que moito máis complexo, non sei se será ou non científico, de nós dependerá, pro si sei que é necesario e inevitable.

    Que a comunidade lingüística galega acepte ou non os termos que lle sexan propostos dependerá en mellor medida (son consciente), do rigor da proposta, máis que da innatural tendencia a habitar sempre en territorios minifundistas que con tanta paixón por veces parecería que gostásemos de practicar.

    E disculpándome pola lonxitude excesiva deste comentario, en relea coa educación esixible, coa esperanza de non ter molestado e co meu agradecemento e admiración polo traballo de D. Eliseo, pra máis un veciño ferrolán deste cedeirés, dou en irme despedindo. Será hora.
    Unha aperta.

  2. xisbe di:

    Non te disculpes porque eu agradezo de corazón o teu comentario, enriquece a entrada.
    Neste blog en máis de unha ocasión preguntámonos para cando nomes galegos para as bolboretas e sei do voso esforzo para conseguilo, xa digo que o teu post sobre o tema é excelente, como en realidade é o teu blog ao completo.

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